Oír el sonido de un sol de guitarra cuando todo lo que hay alrededor es ruido. Oye, que no lo haces tan mal. Que los 25 son así. Que te replanteas cada cosa que eres, tienes, piensas, quieres y no. Que empiezas como enfermera y acabas dirigiendo un restaurante. Quieres ser ingeniero y al ejercer te viene el mundo encima, lo dejas todo y te dedicas a tu pasión oculta. El estrés de la odontología te convierte en jardinero, qué forma de arte más distinta. Juras y perjuras que no, que eso no es para ti... Y te comes tus palabras, una a una, con una digestión más bien pesada. Sabes dónde comienzas, pero no dónde acabas.

Me suele gustar planear mis metas, mis objetivos, a corto, medio, largo plazo. Me gusta, me da algo de seguridad. Pero ¿sabes qué pasa? La vida, tu vida. Cuando tienes las cosas más o menos claras, oyes un coche a lo lejos. Oh, oh, esto va a sacarme de mi zona de confort. Mierda, tiene toda la pinta. Y no te equivocas. Lo que venías queriendo empiezas a cuestionarlo. Volvemos al "y si". Y no se si lo odio o me gusta. Lo odio porque me saca del colchón, de una meta más o menos clara, o al menos me desvía algo de ella. Me gusta, porque si se me cierra alguna puerta, tengo vistas algunas ventanas (a las que espero que tarde o temprano, te acabes asomando), vamos a ver qué pasa.
Vas con una idea: "verás, yo siempre he querido ser..". Mira, no. Bórrate el siempre, y ya de paso el nunca. Esa forma de medir el tiempo en la vida real no me vale. Lo siento si así te lo han contado. Mentira, bullshit. No sabes qué circunstancias te van a aparecer, qué va a hacer que esa idea loca cruce tu mente: "si yo NUNCA me he planteado esto, ¿por qué ahora? ¿qué ha cambiado?".
Acepta, acepta y acepta que lo único que va a permanecer constante en tu vida es que vas a cambiar, y da. Da la oportunidad. Dátela a ti mismo y a los demás, a quienes quieran estar para sumar o multiplicar algo en tu vida. No cierres puertas, descubre ventanas. Da, gana en generosidad inter y personal. El cambio, o su planteamiento, es generoso, es crecimiento: bueno o malo. Pero por favor, aprende a definir malo. Que algo no se ajuste a tu plan no implica pérdida. Implica aprendizaje, y eso ya es ganar.

No he venido aquí a echar el rato, a mirar. He venido aquí a ganar. A dejarme la piel en intentarlo. A estar incómoda, a que duela, a que desgarre, a caerme, a que me golpee el ego. He venido aquí a darme oportunidades, a dártela a ti, a ambos, a los años que sumamos. He decidido tragarme la ansiedad, los miedos y mi indecisión. En mi vida está ganando el "ALL IN", por ti, por mi, por todos mis compañeros. El "ALL IN" por los que me dan la oportunidad, por los que me patrocinan con su preocupación diaria y no tan diaria, por no arrepentirme de no haberlo intentado. Porque he venido a no quedarme con ganas de NADA.
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