jueves, 26 de septiembre de 2019

Cosas que 2019 me dejó


  1. - Risas, muchas e intensas
  2. - Ganas de seguir, ir a por más
  3. - Superación
  4. - Las personas que tienen que estar
  5. - Las que se QUIEREN quedar
  6. - Amigos de toda la vida, tesoro incalculable
  7. - Amigos nuevos, bienvenidos
  8. - Despedidas con un billete de ida, nos volveremos a ver
  9. - A no regresar, no volver
  10. - Cenas y comidas llenas de luz
  11. - Cansancio
  12. - Correr más y mejor, muchas más flexiones
  13. - La mente más abierta y el corazón más lleno, a veces
  14. - Pérdida de la orientación y objetivos
  15. - Ansiedad
  16. - Personas que hacen lo que aman y aman lo que hacen
  17. - Varios vuelos, muchos trenes, coches y autobuses
  18. - La certificación de mi bilingüismo en inglés... YES
  19. - Los límites superados y reestablecidos
  20. - Diciendo no
  21. - Diciendo si
  22. - Estoica
  23. - Sabiendo que tú no eres yo y yo no soy tú
  24. - Dolores de cabeza y preguntas
  25. - Respuestas
  26. - Un trabajo maravilloso y un proyecto ambicioso
  27. - Nuevas puertas y direcciones
  28. - Nuevos gustos
  29. - Una guitarra nueva
  30. - Un verano demasiado guay
  31. - Cambios de planes
  32. - Redescubrir a mi familia
  33. - Vulnerable
  34. - Con la puerta abierta y el filtro puesto
  35. - Inclusiva y menos exclusiva
  36. - Sin dudas de que los kilómetros son solo números
  37. - Con la seguridad de el que quiere, no siempre puede. Pero lo intenta.
  38. - Contenta
  39. - Satisfecha
  40. - Con heridas, moratones y cortes
  41. - Soñando
  42. - Mi maravillosa feria de Sevilla
  43. - Claro quienes importan y aportan
  44. - Dolor de cuello y de boca de estómago
  45. - Compañerismo
  46. - Colgada a más de 1500 metros en el Pirineo Francés
  47. - Callos en las manos y cuádriceps cargados
  48. - Kilómetros a la espalda
  49. - Ojos nuevos, los de dentro
  50. - Palabras bien pensadas, no escopeteadas a prisa para decir "lo siento"
  51. - Más "lo siento"
  52. - Sintiendo más
  53. - Poniendo cortafuegos y límites sanos


Pero sobre todo 2019 se está yendo dejándome claro quién soy, cómo estoy y cómo puedo cambiarlo si lo necesito. 2019 me deja ganar la, a veces, incansable guerra contra una misma. Me deja ondear la bandera blanca, parar el ruido y ceder el paso a lo que los próximos meses me lancen al ring.

sábado, 21 de septiembre de 2019

Bienvenida a Ashmir

Era una tarde de esas en las que en septiembre, por raro que parezca, empezaba a refrescar. Podía intuir desde la ventana de la celda el contorno de las dunas del desierto de Ashmir, cómo te hubiera gustado verlas, aunque en otra circunstancia, como cuando solías traerme a comprar camellos. Eso quedó atrás, me cuesta recordarlo, esto parece una pesadilla, pero es... Tan real. Haberme ido de mi ciudad sin saber cuándo voy a volver parecía impensable, y es que cómo puede cambiar el panorama en tan poco tiempo...

Bueno, me presento. Mi nombre es Baasmina, que en árabe significa "sonriente", literalmente. Algo irónico dadas las circunstancias. Tengo 25 años y mi vida ha dado un giro de 360 grados de la noche a la mañana. Soy originaria de Mahtablak, donde mi familia gobernaba hasta hace 24 horas, antes de que fueran fusilados y vejados por los rebeldes de la región en la que me encuentro, Ashmir. He sido secuestrada por el cabecilla de los insurgentes, Haid, y a mi cabeza se le ha puesto un precio. Tras pasar la noche intentando ser protegida por los aliados de mi familia, Haid logró raptar a tres de mis hermanos y a mi. No se dónde se encuentran, estoy aislada por completo en una celda casi subterránea y apenas puedo andar, me cuesta mover las piernas.

Parece que alguien baja las escaleras, acabo de oír cómo se cerraba un portón metálico. Una pisada, dos, tres... Catorce, quince... Cuarenta y siete... ¿Cómo de profundo es esto?

-¿Estás loco? Tenemos que hacerlo, sólo nos va a dar problemas- Problemas quién... ¿A quién?

- ¿No has oído mis órdenes? Se quedará aquí hasta que recupere la consciencia, tendrá información que soltar. A estas aimraas que trabajan en el palacio se les convence a golpe de cuchillo- Espera, aimraa... No sabía quién era yo, vaya para ser jefe de toda una revolución no estaba muy al día, me estaba confundiendo con una sirvienta de la corte. Un punto a mi favor.

- Haid, tu padre lo intentó hace varias décadas, antes de tenerte a ti... Y ya sabes cómo acabó.

- ¿Qué estás insinuando, Ishaq?

- No puedes permitirte el lujo de tratar con mujeres, ni para obtener información. Se te ha educado para liderar la reconquista y devolver a Ashmir lo que le pertenece, no pierdas el tiempo con simples sirvientas que adulan al enemigo. Y mucho menos tener hijos con ellas.

De repente, se oyó un ruido enorme. Conseguí vislumbrar la figura de Ishaq sobre el suelo, Hadid había tumbado a ese gigante de un solo golpe, qué no podría hacer conmigo.

- Así la próxima vez, te lo piensas antes de faltar a la memoria de mis padres o de darme consejos que no necesito.

Se un mirón

Confundes la armadura con la guerra, la bala con la herida y lo oscuro con el final. Aprende a mirar.

Comprar con tener; tener con ser feliz y aun así... No se. Sé.

Exceso con productividad, abundancia con posesión y mirar con atención. De verdad, que no.

Es el lapsus mental de la comprensión en el día a día, la confusión de lo que es y lo que no. No saber decantar el core de la realidad: no ves el mensaje que te llega, el regalo de la verdad. Qué hay detrás. Qué lees entre líneas, ¿no te lo vas a preguntar? Es tan fácil quedarnos en lo superficial, lo simple, la comodidad vítrea. Dejar las cortinas corridas y no ir más allá... Lo que la gente se pierde. Hoy casi nadie me muerde la curiosidad, prefieren recorrer las calles llenas de lo que saben y no las estrechas que dan que pensar. Perderte por lo nuevo, lo difícil, lleno de huecos, vacíos y ecos. Un lienzo en el que poder equivocarte, rectificar y marearte. Que de esto va el guión, de buscar un significado, darle un sentido... De ir más allá de lo que crees que has vivido, de evitar quedarte en la superficie... De atreverse a ser mirón.

Curiosity - photo by Monica Bindslev

martes, 17 de septiembre de 2019

Cuídate primero


Nadie va a poderte dar lo que depende de ti, jamás. Cuántas horas de sufrimiento inútil puedes ahorrar, porque en cuestión de valor, lo segundo más importante es en qué invertimos el tiempo. A día de hoy puedo asegurar que utilizarlo en uno mismo es el mejor favor que te puedes hacer: sé la persona que te hubiera gustado encontrar cuando más lo necesitaste, no te dejes en pendiente, en visto, no retrases lo que te quita el sueño... Haz un plan. El autocuidado no es solo hacerte un café, agarrar una manta y silenciar el mundo un momento. Autocuidado es poner sanos límites y salir de la casilla de inicio: pon esa alarma, comprate esas deportivas (y úsalas, por favor); pide esa cita con el dentista (oh, vaya); apúntate a ese curso; di si, o planta un no... Vete de la (tan mascada) zona de confort... Te va a costar, pero nada que merezca la pena va a caer del cielo, como una vez me dijeron: "quien quiera peces, que se moje el culo"... Y yo estoy hasta el cuello.

TONIGHT | TheyAllHateUs

jueves, 12 de septiembre de 2019

Si me dicen de volver, vuelvo!

Prometo que es la primera vez que tengo miedo a que acabe el verano. Y es que es bastante contradictorio cuando hace apenas unas horas escribía cuanto me gusta ver caer las hojas. Pero es así, una no decide lo que le revuelve las ideas. Ni las ideas ni las ganas.

Hace unas horas ya abría el correo para descargar un pdf que en junio me dijo un, de momento, no. 250 preguntas directas al abismo de la pereza y la desgana. Hola listas, adiós playas con vistas. Ay. Que no es tan malo, lo sé. Que es lo que cuesta un sueño, pues también, y también lo haré. Eso lo sabemos aquí y en Pekín. Pero mejor por allí que delante de no se cuantas horas entre libros. C'est la vie.

Tengo ese no se qué sabor de boca de cuando algo está demasiado rico y quieres más, y es que como (mal) adivinaba, pensé que serían otros tres meses de calor que pasarían sin pena ni gloria. JÁ. Llegamos (y si, en plural, porque eramos varias: mi ansiedad, la tirsteza y yo) a final de junio a medio gas, casi vacías. Toda perspectiva de entusiasmo y vitalidad estaban en cola, porque por delante seguía una mudanza y vuelta a casa en forma de montaña. Como el Teide de alta, que ahí es ná. Eso y que al andar por dentro sonaran cristales, no hace falta adivinar el por qué si retrocedemos en entradas del blog. O despiertas o te la pegas(n), o lo agarras o el verano se te escapa, o haces de la sombra luz o te quedas a oscuras. Fueron horas de no tengo ganas pero debo, no quiero pero tengo que, de oye pues no está tan mal, venga lo vamos a intentar. Sal más, oblígate, reconoce la ciudad. Vale, estamos en ruta, ¿qué más? No esperaba sorpresas, ni sal en la mesa, pero ahí estaba yo: como he dicho a mediogas, sentada oyendo a Marta y Sofía charlar. Bueno, vamos a salir, total, nada puede salir mal y si se despierta ansiedad podemos volver a casa. JÁ. Con la cabeza en otra parte e intentando encajarme, aparece (porque no encuentro un verbo más correcto en castellano). Torbellino y revoltijo de palabras apretadas en un "bueno, es que llego tarde, pero cuéntame, ¿¿¿¡¡¡qué tal todo!!!?" y lo demás es historia, historia en construcción. Menuda sacudida de planes, yo que llegué sin querer quedarme, puede que esto empiece a gustarme: que tan mal no está el calor, la playa de siempre pinta mejor y las cervezas en la breña se tiñen del color  que tu quieras. Desastre de lluvia de estrellas, planes por hacer, aviones a Cardiff, trenes a Cádiz y coches al Norte. Que no, no ha sido tan terrible, HA SIDO MEJOR!!!!!!! Que si me dicen de volver, vuelvo, te lo digo yo! 

Por eso, es la primera vez en tanto tiempo que voy a echar de menos las siestas largas, las noches cortas, que el tiempo pase rápido y lento a la vez, el veros sin necesitar un por qué: ni hora, ni fechas, sin plan, ni intención de hacerlo. El dolce far niente del que hablaba en 2010, la sal en la piel y la arena en mis pies. Si algo me llevo de ESTE verano, son todas las cosas que he vivido: las que me hacen más yo, las que me hacen estar más conmigo.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

J.Mayer




Been way too safe inside my bubble, oh
Take me out and keep me up all night
Let me live on the wilder side of life



So come on over and wake me up
Put some of your tequila in my coffee cup



LuckyStrike

Quienes me conocen saben que soy más de otoño que de verano, que el final de agosto y el principio de septiembre me sacan la sonrisa sin poder evitarlo. Es mi año nuevo, el punto de inflexión, estrenar mi propio reloj. Guardar la crema solar y sacar los vaqueros largos, salir a correr por las tardes sin tener que madrugar, echar mano de rebecas y sábana para dormir. Y es que el principio del casi otoño trae cambios de la mano, inevitables y agradables.

Este año mi rutina no es la de siempre. Ya no hay barra libre de maletas ni viaje a Sevilla. No hay redecoración de una segunda casa, ni colchón en el que saltar de una segunda habitación. Atrás queda la casa palasio, el minibar de posguerra y mi lugar favorito: el balcón. No puedo contar la de veces que me he ido a asomar para dejar de escuchar(me), ni cuántas horas le he dado a las cuerdas de Jimena a media luz. Los arroces, cumpleaños, fines de semanas, cuántas voces: AQUÍ NO ANA(s). Música a deshoras, vecinos que se convierten en padres, brasero por las tardes y arreglar todo lo que tenemos en contra. Todos lo sabemos, es la casa desastre, la casa patera, aquí cabe quien quiera: vente si vuelas, vente el finde, vente aquí toda la vida. El vino convida: barbadillo, tinto malo, trecelunas o rosado. Cervezas rubias y negras siempre en la nevera. También licor del chino, de ese de canela... A lo mejor te atreves y lo pruebas. Entradas y salidas, Alameda, Río, Centro, pa alegrarnos un poco la vida... Que con tanto libro una se marea. Pero con lo que me quedo y más echo de menos es la compañía, siempre mi favorita. Las que le ponen el puntito a cada semana, mes, día. Las que a cada problema le ponen solución. La suerte me tiene manía, porque con personas tan buenas... Cómo no echar de menos Sevilla.

Plaza de España Sevilla, Spain

jueves, 5 de septiembre de 2019

CHEERS

Por lo que no esperas y te sorprende. Por los "hola" que se continúan de un "vamos a vernos" y nos vemos. Por el Lusteau y las estrellas, las cervezas y la arena. Por el miedo: a ser descubierto y al posible adiós, que para mi... Eso no, te lo digo yo. Por la incertidumbre, lo que saldrá, qué mas da, qué se yo y qué tienes tú. La sal en la mesa y la chispa del verano, pero aquí no nos quedamos: a toda mecha y despacio, no tengo tiempo ni espacio. A la mierda, y con perdón, el reloj, la prisa, el contador... Aquí manda solo una voz: la que pones tú y la que pongo yo.

✧уσυ αяє му ѕυиѕнιиє му σиℓу ѕυиѕнιиє уσυ мαкє мє нαρρу ωнєи ѕкιєѕ αяє gяαу✧ ✧ριитєяєѕт•ℓуи∂ѕєу @иσтуσυяѕωєєтнєαят✧