Recuerdas a Miguel, a Bea, Jaime, Ana, Nuria, Cris, los hermanos valencianos, Farto, Clemente, Alcántara, Bea, Patri, Blanca, Enrique... Vuelves con ellos a las noches de discobar y feria, de correr por pasillos y descolgar cuadros para firmarlos. De noches que no acaban, de partidas a las cartas y paseos en la playa. A ver quién es el que más aguanta. Pequeña familia de quince días que, diez años después, seguís sacándome una sonrisa. Darle al play y volver a Málaga, a sentir la prisa de vestirte rápido y disfrutar lento, tardes de piscina y pádel, siestas interminables.
Ya escribía por aquí años atrás sobre estos recuerdos pero es que hoy, sábado 4 de marzo de 2020... Están mucho más vivos que muertos, y es que no me van a dejar. Nunca, jamás. Inocencia pura exprimida, disfrutada y bien almacenada, sin conservantes y bien querida: lista para curar las heridas de esta, impuesta, rutina... La cuarentena.
No se qué ha hecho que hoy, en plena madrugada, diese al play y sonase esta canción... Pero benditas coincidencias... Si el Cartojal, una caseta, el discobar y la Malagueta me revuelven la cabeza... Qué le voy a hacer yo?
