martes, 30 de abril de 2019

Still and Strong

My heart is just racing, beating fast, nonstop. Thoughts are brusting in my mind, like atomic bombs. I try to delete them, I try to avoid them, crush them.

I currently am kind of lost. I don't really know where to go, what to do or who to count on with. Getting from A to B requires walking, moving along a road that you know where it leads but it's muddy, dusty, dirty. A path where each journey hides a challenge, and the biggest of them all is accepting yourself. Accepting you is the only push, the only way, the only who's saving from things happening outside there... And those storms inside yourself. A path where everything that's not helping you to grow is going to fall apart, and this is terrifiying, it leaves you without your comfort zone... It may even leaves you hopeless, as you feel now, with nowhere to hold on to. This path of truth and enlightment hurts, it gives a new light to things arround you, letting you see them as they really are, not as you wish them to be like. Painful? Raw truths are sometimes like that, and they give us choices. Two choices:

1. Not accepting them: deny, questioning, asking why, taking the victim role, staying in the same place. NOT EVOLVING.

2. Accepting them: hurting, realization, changing, focusing on ourselves, moving forward, gratitude. GROWTH.

Sometimes you even choose both of them in a slow and hard process that requires most of your energy to go through. I've been in this situation before, in a lower scale. This time is different, it's a new and big jump, full of faith... Not in others but me. Not because I'm trying to change others, but because accepting what you don't like and staying still and strong like Atlas.


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jueves, 25 de abril de 2019

martes, 23 de abril de 2019

Lo que sucede, conviene

Escuece, quema, pica y a veces sangra. Lo se, es incómodo. Incómodo de narices. A veces cuesta aceptar lo que ya sabes ahí arriba. Te aferras a los "y si" que intentan maquillar lo que está pasando. Te cuelgas a una justificación muy elaborada por ti mismo para no lidiar con los hechos. Pero siguen ahí, te guste o no te guste.

Verás, las situaciones incómodas son como un plato de comida. Normalmente un plato que no te comes por gusto, pero si por necesidad, por hambre física, por el mero hecho de nutrirte. Sabes que no te va a gustar, pero aceptas que es lo que hay... O eso o seguir con el rugido de tripas. Pues la incomodidad tampoco entiende de tu sabores favoritos, es amarga, agridulce, ácida, quema. La incomodidad para crecer nos llega cuando la situación en la que nos encontramos se nos queda pequeña, como un tiburón en una pecerita de acuario.

Podría decirte que pasará, que vas a estar bien, que algo mejor vendrá, y te aseguro que va a ser así, solo que ahora tu dolor e impotencia te impiden ver algo más allá de las horas en las que cuestionas el por qué de todo. También me parece normal que quieras saberlo, somos curiosos por naturaleza y la sed de saber y conocer nos precede desde el minuto número uno, pero déjame decirte algo: las cosas pasan porque sí, no siempre hay un por qué. De verdad, otra cosa que no nos gusta ver: no siempre hay un por qué, hay circunstancias que simplemente se dan para ser vividas, dar las gracias y decir adiós. Aprender, Aceptar, Agradecer y Continuar. Grábate esos verbos, en ese orden, van a marcar los pasos para seguir adelante, porque es la única dirección.

Te miro y pienso en todo lo que te queda aún. Te miro y te quiero, me acuerdo de tu inocencia que ahora mismo protegería como Enrique me pidió ayer. Te van a decepcionar, te van a hacer daño y tú vas a seguir ahí, ahí para ti y por ti. Paciencia y a moverse, porque quedarte donde ya no encajas te retrasa. El cambio que querías va venir, no de la forma en que te gustaría, pero si de la manera que necesitas. Y vas a estar bien, con 12, 15, 25, 43 años... Porque lo que sucede, conviene.

lunes, 22 de abril de 2019

De Memtrixen a América.

Pumpum.                  Pumpum.                                           Pumpum.    PUM.






 ¿Por qué hay tanta luz? 







   ¿Dónde estoy? ¿Qué es este frío que siento en la espalda...? Me incorporo rápidamente y veo que una toalla tapa mis dos... ¿piernas? Así es como las llaman aquí, o eso le había oído decir vagamente la noche anterior al Comandante. Estoy recostado en una camilla metálica del tamaño de un hombre. Vaya, parece que el suero ha hecho su efecto: soy uno de ellos. Empiezo a tener noción de mi propio cuerpo, noto cada latido, cada inspiración. Veo cada color de nuestra sala quirúrgica, es lo único que permanece de mi, la visión completa del espectro de luz. Menos mal, quién sabe cómo me las iba a arreglar allí afuera sin ella.

- Teniente Oxer, le habla la Capitana Lynz, ¿puede oírme?

   Su voz suena diferente. Metálica, sintética... Como un robot. Qué raro se me hace escuchar la voz de Lynz en el aire, en el exterior. No me gusta tener oídos. Intento aclarar mi voz humana.

-Nhhhhhhhhh, nnnnnnnoooo... Lo........... se.

   Me llevo las manos al cuello, noto temblar mis cuerdas vocales, que poco a poco se calientan dejándome articular algo aún poco entendible. Habrá que practicar eso. Trato de levantarme de donde estoy pero caigo de la camilla desplomado al suelo. Joder, parezco de chicle, aquí la fuerza de la gravedad es 9 veces menor que en Memtrixen, ¿cómo hacen aquí para caminar sin derretirse apenas? Me levanto y a escasos centímetros de mi se encuentran Lynz y Metra. Si no fuera por ellas jamás me habría atrevido a dar este paso. Venir a cambiar el núcleo de un planeta a miles de años luz del nuestro, menuda locura. 

-Parece que alguien se ha despertado con mal pie hoy- Añade Metra.

-Ve a buscar a mi padre, va a haber que enseñarle a este novato cómo manejarse entre los hombres si queremos conseguir algo. No tardes. Os esperamos aquí.

   Nunca había visto Lynz tan nerviosa, no desde que se nos fue asignada esta misión. Ella ya había sufrido esta metamorfosis y sabía cómo de dolorosa podría llegar a ser. Pasar de no tener cuerpo físico a ser una casi máquina de ingeniería humana no debe ser fácil. Podía apreciarse en su anatomía, ligeramente afectada por la transformación anterior: su cuerpo humano tenía pequeñas taras como una oreja partida, ausencia de uno de sus dos pechos y piel bicolor en algunas zonas no visibles por la ropa. Y lo que éramos incapaces de apreciar dentro de su interior físico. Sufría constantes dolores en la cabeza, creo que lo llamaban migrañas, que no le dejaban desarrollar nuestra visión interbiológica y espacial. Claramente estaba limitada y no se lo perdonaba, mucho menos siendo la hija del Comandante Laswell.

-Has tenido suerte, te ves humanamente bien. Esa cara y buen físico pueden ayudarnos a conseguir objetivos con esta especie. Son muy persuasibles y fácilmente engañables, tienen un sentido de la vista bastante... Deficiente. Te traeré un espejo.

   Lynz despareció rápidamente de la sala quirúrgica y volvió con algo entre las manos. Era una especie de marco con algo dentro que se movía.

-Ten, para que te veas.

   Vaya, era un humano. Tenía nariz, boca, orejas y unos ojos oscuros como agujeros negros. Mi pelo era de color claro, como mi piel, casi traslúcida dejaba ver manchas pequeñas en mi cara.

-¿Qué son estas manchas, Lynz?

-Las llaman pecas, o lunares. No lo sé exactamente.

   Pecas, vaya. Todo me parecía nuevo y emocionante. De repente se abrieron las puertas de ascensor que bajaba desde el puente de mando. No cabía duda, se trataba del Comandante Laswell. No había visto jamás su cuerpo humano, pero su sola presencia dejaba claro quién estaba entrando en la sala.

domingo, 21 de abril de 2019

Learn to flow



You have plans, you love planning, but dear... Never forget that life has its own plans too.


Art > mood > other dimension portal > neon colorful > vortex



jueves, 18 de abril de 2019

Jaula




Cuando lo que te rodea asfixia, lo que pisas quema y quieres cambiar constantemente todo lo que ves. Huir, escapar, salir de aquí. Sin mirar, sin parar, dándote gas. Cuando tienes la mente en otro lugar y tu cuerpo es jaula. Porque ya ni las palabras. Ni siquiera Bala quiere correr, qué le pasa. Ni tu casa es casa ni la guitarra amansa. Porque la (tu) gente cambia, y tú si pero no. Quieta, estática.

Me asusta que nada importe

Me sorprende mi indiferencia, conozco esta poca paciencia

Me da igual estar perdiendo Norte




Necesito Sur, planes, vida. 


lunes, 15 de abril de 2019


Flotador, salvavidas, hombro, familia. Son casa, beso, abrazo y consejo. Mundos en paralelo, conexión directa al mar de hielo que derriten con un "venga, que hoy nos vemos". Horas por cuadrar para hacernos coincidir, calcular el momento exacto y ver el tiempo escaparse entre risas en la mesa de cualquier bar. Con un té, cerveza, vino, me da igual. Volvería a hacer malabarismos con mis días para teneros siempre cerca. Porque querer a alguien cuando brilla es fácil, bonito.. Pero querer estar con la sombra es jugar en modo experto, querer quedarse cuando solo hay hielo es de valientes. Y mis amigos no entienden de cobardía, de guerras no ganadas o dejarme en la estacada. Quien los haya puesto conmigo me ha dado todo lo que alguien podría esperar de la palabra "amistad".

domingo, 14 de abril de 2019

Growth

We've been told that growth is painful, but I couldn't had ever imagine how painful could it be. I'm currently experiencing a huge and massive wave of growth, full of rage and impotence. Standing on the line where there's nothing left you can do, is the most painful experience I've ever had. Waiting, hoping, thinking, standing in there, where you don't know where to go, if you should stay or if you should move forward. Because I don't want to make that move, I don't want to get over you, not today, not ever. You're worth everything, but self love is the first kind of love we must appreciate... I'll be always there for you, but I really need to be there for me first.


Take me back to the start

sábado, 13 de abril de 2019

Fox.

Qué voy a hacer contigo. Conmigo. Con esto.

Qué, qué, qué.

Que quiero verte, decir que todo irá bien, porque lo se. Porque quien quiere, puede. Pero hay que querer, mucho, fuerte y con seguridad.



miércoles, 10 de abril de 2019

Ciclón

¿Qué se queda? ¿Qué permanece? Nada es lo que parece, el mundo no frena. Los minutos gritan, los segundos cuentan y las horas intentan no acabar muertas. Tu suelo tiembla, vibra, se tambalea, sube la marea. No corras, ahí llega: el cambio, la tormenta. Agarra la tabla, aunque sea cógela a tientas y disfruta cada sacudida. Total, no vas a salir viva... Al menos la que hasta entonces eras. Cae el sol y sube la niebla, pero no hay miedo, ni ansiedad, no hay más que pensar. Ciñe las cuerdas, esto va a dar vueltas,vida , si quieres grita. Grita por lo que llega, por la adrenalina en tus venas, por todas tus guerras. Tienes todo lo que quieras, eres todo lo que sueñas, eres capaz de más de lo que piensas.

Fluye

Respira

Vuela

Hoy, aquí ya no estás... ya no te quedas.


viernes, 5 de abril de 2019

La Resistencia.

Te sientas en la terraza de un décimo piso: hay vistas a la avenida principal y coches y autobuses pasan a una velocidad estimable solo por la gente que vive aquí. Apenas llega el ruido a tus oídos, porque aún hay algo por ahí adentro. La tarde avanza y parece que la camiseta fina que llevas puesta no cumple su función, la temperatura va cayendo y la de tu cuerpo está algo entrecortada. Esta noche te ha costado dormir y tus ojeras son testigo de cada pensamiento que ronda la almohada, de cada palabra que cruza tu mente, pero sobre todo de algo que no paras de repetirte: tiempo. Un cronómetro que quieres acelerar, darle al botón "velocidad de la luz" para ver qué pasa, bajarte un momento del presente y ver parte del futuro por la cerradura. Pero no puedes, ni tampoco es sano. Te aferras a La Resistencia y confías en ella. Confías en que lo que sucede conviene, o al menos intentas convencerte de ello mientras los dedos de tus manos se enfrían un poco más ahí arriba.

Idealizas la realidad de otros y la comparas con lo poco que, actualmente, te gusta la tuya, la que te está tocando vivir. La que has escogido para, sin saber cuándo, que cambie por la que realmente deseas. Comparas sus viajes a otras ciudades con tus viajes del tema 30 al 47, tus viajes que van desde el tratamiento de unas agenesias al tratamiento de traumatismos dentoalveolares. Guau. Comparas sus vidas independientes con la que aún está unida por un hilo con tus padres. Guau. Qué haces, para, no es sano, lo sabes. Pero cuesta. Y das vueltas en círculos lentos en ese suelo sobre el que empieza a caer la humedad que anuncia la noche. Con cada segundo que empleas en pensar en eso, tus comisuras bajan y tus ojos brillan menos, así que decides salir de ese circulo vicioso para contárselo a Jimena, la única que puede hacerte olvidar. Ella y esta página en blanco sobre la que escribes, como un pequeño diario en el que te da coraje a veces reflejar más pensamientos ansiosos que positivos, lo que suele caracterizarte.

Al llegar a la habitación solo tienes ojos para tu salvavidas, tu guitarra. No se qué haría sin poder intentar hacer música con ella, sin ella y sin el deporte habría perdido de vista mis objetivos. Tres canciones más tarde asomas el ojillo a tu móvil... Lucecita parpadeante, otro salvavidas: cuando crees que estás sola hay quien se empeña en asegurarse que está a tu lado, mi agradecimiento es eterno. Solo quien realmente conoce a Bala, a N.pup, Holgyek, Rubita y quizás Rosa saben cómo echar un cable, no siempre, pero el mínimo intento  te es suficiente. Porque tu realidad no es la suya, pero si hacen el mínimo intento de acercarlas, para ti significa un mundo.

Te pones en pausa, no sabes cómo seguir, no sabes qué hacer, y aún así continúas. A veces con acelerones, a veces a pasos de hormiga, pero continúas. Cuando no quieres seguir y aún así lo haces, cuando no ves tus pies y confías en seguir andando, cuando no ves el segundero y continúas peleando... Has llegado donde comienza el éxito: a La Resistencia, la antesala de un objetivo cumplido y casa del tiempo invertido. Sólo los que estamos ahí conocemos lo que es congelar el tiempo para poder ganar más adelante.


the little mermaid                      this is my favorite piece of little mermaid artwork ever





jueves, 4 de abril de 2019

La que has liao, pollito.

Eres demasiado emocional. Baja el volumen de lo que sientes, puedes asustarle. Por qué sientes tan intenso y a veces tan rápido, seguro que le asustas, de verdad. Espera, no digas eso. Menudo patón. Así va a coger la puerta y se va. Debes sentir menos, te dicen(s). Uno no escoge lo que siente, cómo lo siente y hacia quién. Qué pena eh, no poder controlar (vaya otra cosa más que se escapa al control) lo que te pone las revoluciones a mil por segundo. Cada vez lo asumo, lo digiero y acepto más. No puedo ni quiero evitar sentirlo todo: lo que me gusta y lo que no, lo dulce y lo amargo vienen en el pack (indivisible). Y si es tu pack yo lo quiero, lo compro y me quedaría con siete más. Porque si, porque no he escogido que aparezcas, pero si escojo querer quedarme a ver qué (nos) pasa. Escogí decir las dos palabras que más miedo me daban a pesar de seguir queriendo oírlas de ti, porque aunque no lo creas yo se que también es así. Lo se por cómo miras, cómo tocas, cómo andas y cómo a veces te das cuenta de lo que está pasando.

No me da miedo incluso que leas esto, fíjate si me los he quitado todos de golpe, si apuesto fuerte y me tiro en paracaídas. Porque si estás en el avión conmigo me da igual a donde vaya, si se cae o si ni siquiera es un avión. Acepto las dudas que tengo, que puedes tener, lo difícil que esto (si queremos) se puede poner, y aun así lo quiero tanto como mi plan A de vida por el que me estoy dejando los codos en el escritorio. Me sorprende que escriba esto aquí, así, no solo por ti, sino por mi. Porque no esperaba esto en absoluto, de esta manera, que cambiase la forma en la que te llevaba viendo durante casi diez años. No me malentiendas, no te veo de manera diferente, te veo mejor, mucho mejor. No cambia en absoluto que siga deseando todo lo bueno que tiene que pasarte, lo quiero multiplicado por siete y además siendo testigo activo. No soy experta en sutilezas, ni indirectas, y si quiero algo lo digo. Como bien sabes, te quiero feliz, libre, con los ojos chinos de sonreír y las ojeras en la cara por estar cumpliendo tus objetivos, te quiero con tus ideas (oh dios mío, no sabes CUÁNTO me gusta oírte hablar de cada una de ellas, por muy locas que puedan parecer) y tu tiempo ocupado... Y que aún así hagas hueco para compartirlo conmigo. Te quiero bien, sin prisas, poco a poco, porque tengo todo el tiempo en la manga para usarlo contigo. Te quiero en mis planes, ya veremos cuales y cómo, ya arrancaremos el coche. Porque el miedo lo tengo súper aparcado, tanto que asumo el riesgo de que puedas empezar a frenarte y yo estar en pleno acelerón. Es parte de la apuesta, y como he dicho antes... Si en el pack estás tú, yo lo quiero, porque si de algo estoy segura es de que lo que siento es de verdad. Y de verdad, te quiero.

miércoles, 3 de abril de 2019



El día que nos coloquen el "pero" delante del "te quiero" y no detrás, no vamos a saber qué hacer.




martes, 2 de abril de 2019

Pregunta, joder, pregunta

Sabes que pasa, que la vida no gira en torno a ti. Ni a tus problemas, ni preocupaciones, ni si quiera en torno a tu felicidad. No tiene nada que ver con solo pretender ser escuchado y no preocuparte por los demás de vuelta. Es en dos sentidos, tiene dos carriles y se comparte. Déjame decirte que si haces algo sin ganas, no lo hagas, ahórratelo, de verdad el compromiso sin interés es absolutamente innecesario, como el dolor que deja después. Te va a sacudir la cabeza, pero preguntar a quien quieres cómo está su vida... Está mejor que bien, la tuya no es la más importante. Aprende que eres social por naturaleza y cuanto más das, más guarda el universo para ti... Porque aunque no es una regla de tres exacta, quienes damos ya sabemos CUÁNTO se recibe. No estás aquí para solo dar, y si no hay quien sepa devolver una mínima parte de lo que entregas, quien solo se ve a si mismo... Cierra esa puerta que no te lleva a donde quieres y ábrete una ventana nueva.


lunes, 1 de abril de 2019