jueves, 30 de mayo de 2019

Phoenix

A veces estoy en el top, otras retrocedo algunos escalones y bueno... Hay días en los que estoy a cero. Al menos no es el subsuelo. Bloqueo la mente, miro al folio y recuerdo que apenas queda una semana, y que no puedes cruzar por aquí más de lo debido. Qué me hubiera gustado a mí más que eso.

Tengo sueño, en singular y en plural, tengo fuerza y coraje. Rabia que viene del polvo en el que he estado hecha ceniza. Tengo un tacón dando en el suelo marcando el ritmo, no frenético, sino propio, al compás de lo que solo yo quiero y necesito querer. Hoy me fumo el tictac, me fumo el dolor de cabeza y los y sis. Que me dan igual, que estoy donde tengo que estar, sin más. Que las cosas pasan por algo y lo que viene conviene. La ilusión conviene, es esfuerzo conviene, y el no rendirse suma puntos. Porque puede que me haya rendido a intentarte más, pero no me rindo en valor propio ni en abrirme en canal desde mi autenticidad. No hay mayor logro que desflecar el miedo y dejarlo desnudo, sin razones y temblando. No hay mayor esfuerzo que aceptar que sentir también incluye al miedo, la tristeza, la ira, la negación, la rabia. Puertas que hay que abrir para aprender de ellas y vivir.

Nada de lo que me llega me quita lo que ya soy, sino que suma en satisfacción o como lección. Son regalos sin ticket de vuelta, y tú decides cómo vas a utilizarlos. Quizá no he sabido ver el que menos me ha gustado hasta hoy: la ansiedad. Maldita voz de alarma y bendito grito de necesidad de cambio. Llegar a tu por qué y deber erradicarlo está siendo duro, porque vienes de la mano de la pérdida y el dejar ir. Y no cualquier cosa, dejar ir aquello que quieres, conocido, deseado, familiar... Tuyo. Persona ajena y patrón propio deben ir alejándose poco a poco, por el bien futuro.

No se qué me espera, no se dónde, cómo, cuándo y con quién, lo único que se es que la primera que debe estar ahí para verlo soy yo... Y tengo entradas en primera fila para verlo lo más cerca y conscientemente posible.

lunes, 27 de mayo de 2019

lunes, 20 de mayo de 2019

Una piel para otro medio

Hoy no soy yo dejándote ir. Hoy soy yo dejando ir al ego que dicta como quiere que pasen las cosas. Soy yo viendo la situación como espejo, viendo fuera lo que va aquí adentro. Lo que detecto yo también lo tengo, lo que admiro ya lo llevo. Soy yo pausando el tiempo y abrazando el proceso, el cambio y el trabajo interno, descentrando de nuevo el foco hacia el mayor objetivo: mi propio camino. Son los ojos de la mente y las puertas del alma abiertas a una incomoda calma, la del dejar ir y fluir, asumiendo tu tiempo, tan diferente al mío. Aparco cada certeza y renuevo la piel anteriormente golpeada para crecer con una nueva. Porque son otros los que la golpean, son otros los que la van a acariciar. Una piel para otro medio.


A veces tengo miedo, mucho. Trato de no resistirlo, apenas ya lucho, no huyo. Enfrento, cambio y acepto. Gano talla, rompo barreras, subo mi propia escalera... Se que va a merecer la pena.


domingo, 19 de mayo de 2019

jueves, 16 de mayo de 2019

Iceberg

No se cómo empezar a escribir lo que llevo adentro. Hasta ahora era un río... O más bien unos rápidos, que bajan a toda velocidad, ruidosos, peligrosos... Pero hemos llegado al mar, frío de narices. Son cuchillas de hielo que se clavan y paralizan. Pero el hielo se derrite, se vuelve agua cuando el clima es más cálido. Con la calidez de la emoción. Si la emoción no viene de fuera, la tengo que poner desde dentro, subir el fuego y ponerme las tiritas a las heridas. Que van a curar, porque lo se, porque todo lo que al principio escuece acaba cicatrizando. Leyes de la biología emocional.

Se que habrá días en los que el agua suba al cuello y vuelva a agitarse, pero cada vez serán menos, porque no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo aguante, lo que pasa que soy más resistente que el titanio... Y a veces por querer resistir evitamos fluir. No más. Que venga lo que venga, siempre he estado ahí para mi. Me he perdido y me estoy encontrando, diferente, con otros ojos ahí arriba que prefieren la calma a la Bala, porque Ms. Halley lo quiere para ayer, sea para ella o no... Pero alguien nuevo está entrando, no se cómo te llamas todavía, pero creo que me guste conocerte o no... Vamos a llevarnos bien.

Lo que es tuyo nadie te lo puede quitar, no se puede ir y va a permanecer. Las cosas llegan y se van cuando las necesitamos, si alguien se queda es porque pertenecéis. En cualquier faceta emocional, pertenecéis. Nosotros llevamos perteneciendo diez años como buenos amigos, nos hemos tambaleado al décimo. Solo quiero hacerte ver que lo que realmente valoro es la felicidad, es lo único que deseo para ti, porque de eso se trata la amistad. No hay sentimiento más bonito que desearle el bien a quien te importa, y eso en mi hacia ti jamás va a cambiar.

miércoles, 15 de mayo de 2019

Te prometo que hoy el alma se ha partido. Que hoy algo se ha apagado aquí adentro. No noto, no siento, me he ido. Solo vacío. No hay más Bala contigo, creo que ha muerto. Silencio, ¿oyes su latido? Ni final ni comienzo, la nada, solo eso. La hemos perdido.

viernes, 10 de mayo de 2019

Palabras

Tengo tantas cosas bonitas que decir. Tengo tantas palabras, rondando, contenidas, justo aquí. Esperando al pistoletazo de salida, que se abra el telón y le des al play. Cada una de ellas es un sueño, una caricia y un abrazo escondidos, camuflados.

Quizá las podáis leer, e incluso si me atrevo... Oir, pero no son para ti. Quiero decir, puedes hacerlas tuyas si así quieres. Puedes abrirlas, examinarlas, apreciarlas, o detestarlas, quién sabe. Pero van mucho más allá. Lo que tengo dentro habla de una pausa y espera, el pulso al impulso y la impaciencia, al cambio de patrón para seguir una quimera. Te cuenta cómo cuento los tictacs de cada reloj, haciendo cuenta atrás mientras deseo que también hagas lo mismo. De mi al borde del abismo, de ti siguiendo tu instinto, cortando cadenas y rozando el cielo. De mi con, aún, los pies en este suelo envidiando tu vuelo. Son palabras verdaderas, llenas de amor, por qué no... Es lo que siento, y también tristeza. Describen cada lágrima caliente en mi cara, de horas desperdiciadas y brazos que rodean el pecho para no romperme más por dentro, de mantenerlo todo junto, correcto. Cuentan cómo esto si es real, desnudando la expectativa y la idealización, de aceptar a lo que siempre he dicho "no". De no huir, de aprender a esperar... Para bien o para mal. Porque merece la pena, porque la incomodidad me va a lanzar hacia arriba. Me va a dar el vuelo. No se dónde, pero lo quiero, lo necesito, mis folios son testigo.

Escribo a mi propia incertidumbre, que quizá compartas más o menos. Quizá estés también en una línea, en una pista de hielo, en un coche de Fórmula 1 que conduce un ciego. Escribo con rima, con rabia, con coraje, haciendo de cada letra un tatuaje. Si supieras lo que oculto en todas ellas, en mis libretas llenas de tachones, dibujos y frases incompletas. Porque esto es una forma de arte, que nace poco a poco cada vez que las imágenes llegan a mi mente. A veces incoherentes, buscando orden y más formas de verte, pero ojalá menos... Como bien canta la M.O.D.A.: "para no verte tanto, para no verte siempre". Tema recurrente, de aquí no sales, porque estás muy dentro, porque yo no quiero, porque como he dejado claro... A pesar de todo, a pesar del pero delante del quiero.... Yo te quiero.







viernes, 3 de mayo de 2019

The power of visualization

I can see it. I can see it so clearly: there you are, standing in front of hundreds of people, surrounded by your colleagues, your partners during this hard nine months. You wear that uniform that has cost you uncountable hours of hard work and effort. It suits you perfectly, it looks like it's been made for you to be wearing it. Your mum thinks that too. And your grandpa, at his age he's there just to join your happiness and spark in this day, it's amazing the way he looks at you... He barely can control the tears running down his face, full of joy and proud. But the best part hides discreetly in a side of this massive celebration: your dad. Stop and stare, take a look at him. He's wearing the uniform you've been fighting for, flawless. You can't even imagine how he's staring at you, you've never seen that expression on his face. Maybe a simmilar one, but not the one he has today. It's the pride itself, he totally feels dazzled... And all because of you, not because of you to be there... He knew you were going to make it, but because how you've overcome yourself. How you've beaten all your demons and insecurities just to become the best version of you, not only your academic results.

I can see your happiness, your golden shinny hair in a low bun, hidden inside that hat. The wrinkles on your eyes, the look you give to you loved ones. The hugs you're sharing with your, now, friends. The nervousness you barely can't hide, we all know it's difficult. Your smile, I've never seen you smiling like that, it seems your smile is going to explote. It lights up this whole Accademy. You can't stop touching your nails, even if they're under those white gloves, because you know what it comes next. All you've dreamed of is currently the real life, this North air is now inside your lungs, and carrying a backpack that weights 30 kg never felt so good.



Enjoy, treasure this, becase you deserve it. You deserve all of your dreams, you just have to believe in them... And in YOURSELF.