Hoy no soy yo dejándote ir. Hoy soy yo dejando ir al ego que dicta como quiere que pasen las cosas. Soy yo viendo la situación como espejo, viendo fuera lo que va aquí adentro. Lo que detecto yo también lo tengo, lo que admiro ya lo llevo. Soy yo pausando el tiempo y abrazando el proceso, el cambio y el trabajo interno, descentrando de nuevo el foco hacia el mayor objetivo: mi propio camino. Son los ojos de la mente y las puertas del alma abiertas a una incomoda calma, la del dejar ir y fluir, asumiendo tu tiempo, tan diferente al mío. Aparco cada certeza y renuevo la piel anteriormente golpeada para crecer con una nueva. Porque son otros los que la golpean, son otros los que la van a acariciar.
Una piel para otro medio.
A veces tengo miedo, mucho. Trato de no resistirlo, apenas ya lucho, no huyo. Enfrento, cambio y acepto. Gano talla, rompo barreras, subo mi propia escalera... Se que va a merecer la pena.
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