Como cuando tu coche para en mi semáforo un rato de más por culpa de mi miopía. O ver aparecer tu número en mi pantalla para oír un: "hola como estás" rápido en horario(s) de trabajo. La intensidad de lo breve, contigo siempre bueno. El cuidar el detalle, un momento, aunque sea un instante. Estirar las horas como un chicle, poner a prueba mi rigidez y que ganes todos los puntos en cualquier competición. Porque vas ganando, y yo perdiendo en miedos. Has puesto el stop a las dudas y me has llenado los días de realidad, rebobinando la ilusión y avanzando las ganas de seguir hacia adelante. Ni más rápido ni más lento, pero contigo.
Ser mejor en todos los sentidos, devolverle la chispa a la rutina, cuidarme estando o no, traer de vuelta lo que daba por perdido. Derretir mi Siberia emocional y ser soplo de aire fresquito en una terraza gaditana, eso has conseguido. Sonrisa a sonrisa, palabra tras palabra (de esas que nunca te faltan, porque cómo cascas), gesto a gesto. Porque a quién se le ocurre 3h de ida y 3h de vuelta para no echar de menos unas horas. O marear la perdiz para subir a las Ermitas a ver una lluvia (fallida) de estrellas, si yo hubiera ido aunque ni quisiera.. Mover Roma y Santiago para arañar el tiempo que se pueda: "anda quédate un poquito más, cinco minutos". Retar a pulmón y pierna en la sierra y de carreras, porque nadie jamás me defendió tan bien de un puma salvaje. No puedo decir lo mismo de las ramas, porque aún me oyes chillar... Verdad? Pues coge aire, porque aún me queda mucho por chinchar.
Pateos, rutas y caminos. Pasarnos de cerveza y reirnos hasta que duela, tan simple y tan real. Chincharte y devolvérmelo por siete, en vaso: con agua y fría, que no se me olvida... Porque fueron cuatro. Ir andando y que busques mi mano, me río y pienso: "aún no me lo creo". Conducir y tocarte el pelo... Si es que estás (venga, ríete) muy rico! Que me muero! Tengo tantas fotografías mentales contigo que casi voy perdiendo la cuenta, pero no la memoria. Películas que quedan en intento por no desperdiciar ni un segundo del tiempo que he arañado contigo. Planes a medio hacer, viajes en proyecto: "vamos a ir...", "te subes y te llevo...", "tenemos que comer aquí". Aquí y donde quieras, nos comemos a Bambi... O la carta entera. Porque de no tener boca, revientas: por no hablar y por comer(nos) de más... Como te gusta lo que te encanta(o). Y a mi me encantas tú, declaración de intenciones (juro que son buenas) y de guerra.
Pateos, rutas y caminos. Pasarnos de cerveza y reirnos hasta que duela, tan simple y tan real. Chincharte y devolvérmelo por siete, en vaso: con agua y fría, que no se me olvida... Porque fueron cuatro. Ir andando y que busques mi mano, me río y pienso: "aún no me lo creo". Conducir y tocarte el pelo... Si es que estás (venga, ríete) muy rico! Que me muero! Tengo tantas fotografías mentales contigo que casi voy perdiendo la cuenta, pero no la memoria. Películas que quedan en intento por no desperdiciar ni un segundo del tiempo que he arañado contigo. Planes a medio hacer, viajes en proyecto: "vamos a ir...", "te subes y te llevo...", "tenemos que comer aquí". Aquí y donde quieras, nos comemos a Bambi... O la carta entera. Porque de no tener boca, revientas: por no hablar y por comer(nos) de más... Como te gusta lo que te encanta(o). Y a mi me encantas tú, declaración de intenciones (juro que son buenas) y de guerra.
Que seas como yo pero no, tan parecidos que a veces me asusta. Demasiada casualidad... Pero cuánto me gustas. Más que el helado de turrón, que no es poco. Porque tampoco lo es tu cabeza, siempre tramando algo, pensando en cómo mejorar todo lo que tocas, desafío y competición constante contra ti mismo para poner tu granito de arena. En lo que sea y con quien sea. Con todos y para todos, compartes tu tiempo e ideas: te abres y te das. Qué barbaridad, me dejas la cabeza, los sentimientos y la vida patas arriba, porque no lo voy a negar... Me encanta tu bondad, la pasta que estás hecho y del material con el que quieres fabricar tus sueños: el esfuerzo. Que no paras, que parece que no te cansas, Superman. Y cómo me encanta, rebosas energía por los cuatro costados. Yo que había echado la persiana y llegas deslumbrando.
Me estás rompiendo las paredes, y es que esto es tan bueno que no ha habido remedio... Te he tenido que dejar entrar, porque no me perdonaría no haberlo hecho... Y ahora que te tengo (bueno, en préstamo como siempre te digo) quédate un ratito más para hacer juntos lo que mejor se nos da, reírnos. Porque aquí o en Pekín... Si tú quieres que funcione, no te preocupes, que tenemos material porque ganas me sobran.
Me estás rompiendo las paredes, y es que esto es tan bueno que no ha habido remedio... Te he tenido que dejar entrar, porque no me perdonaría no haberlo hecho... Y ahora que te tengo (bueno, en préstamo como siempre te digo) quédate un ratito más para hacer juntos lo que mejor se nos da, reírnos. Porque aquí o en Pekín... Si tú quieres que funcione, no te preocupes, que tenemos material porque ganas me sobran.


