sábado, 27 de junio de 2020

La vaga pereza de mirar hacia atrás, la bala con cerveza y el runrun que emites sin pensar, sin darte cuenta, más de lo mismo: callejón sin salida, rascar donde no se puede, querer lo que no se debe.

 No me mareo, el regalo de la simpleza, lo sencillo de la belleza, la calma cuando me leo y la serenidad en mi cabeza. Llegar hasta aquí cuesta arriba, casi sin aliento, al borde de la carretera... Pero qué vistas tan bonitas. Y de aquí no me muevo, al menos... De momento.


14 Fotos que tú y tu chico se deben tomar en un atardecer

sábado, 4 de abril de 2020

Está sonando Summercat, mítica canción de un anuncio cervecero de 2009. Quién no se pasó todo ese verano tarareando el "tonight, tonight, tonight, toniiiiight I wanna be with you TONIGHTTT"? Culpable, muy culpable, y es que parece que "deschapas" el botellín y aumenta de forma casi instantánea el brillo y la intensidad de los colores de lo que estás viendo. El calor no es tan pegajoso y el ambiente se hace más ligero. Sonríes, saludas a tus amigos y estás dentro. Comienzas a bailar y sin darte cuenta empiezas a crear recuerdos que, años después, volverán a tu ahora como casi los más felices.

Recuerdas a Miguel, a Bea, Jaime, Ana, Nuria, Cris, los hermanos valencianos, Farto, Clemente, Alcántara, Bea, Patri, Blanca, Enrique... Vuelves con ellos a las noches de discobar y feria, de correr por pasillos y descolgar cuadros para firmarlos. De noches que no acaban, de partidas a las cartas y paseos en la playa. A ver quién es el que más aguanta. Pequeña familia de quince días que, diez años después, seguís sacándome una sonrisa. Darle al play y volver a Málaga, a sentir la prisa de vestirte rápido y disfrutar lento, tardes de piscina y pádel, siestas interminables.

Ya escribía por aquí años atrás sobre estos recuerdos pero es que hoy, sábado 4 de marzo de 2020... Están mucho más vivos que muertos, y es que no me van a dejar. Nunca, jamás. Inocencia pura exprimida, disfrutada y bien almacenada, sin conservantes y bien querida: lista para curar las heridas de esta, impuesta, rutina... La cuarentena.

No se qué ha hecho que hoy, en plena madrugada, diese al play y sonase esta canción... Pero benditas coincidencias... Si el Cartojal, una caseta, el discobar y la Malagueta me revuelven la cabeza... Qué le voy a hacer yo?

From beach barbecues to summer sunsets, #KeepYourCool at all times with our Cooling Touch bras and women's underwear.

sábado, 14 de marzo de 2020

Corona... ¿qué? Virus. Cómo de j*dida debe estar la cosa para que algo tan pequeño nos separe de lo que nos gusta de puertas hacia fuera. Te quedas en casita por responsabilidad social, enciendes Netflix, HBO, agarras un libro, te da por cocinar, incluso por hacer zumba vía Skype. Qué se yo. Se te ocurren planes apetecibles que, de no verte obligado a estar en casa, igual ni piensas en ellos. Y no te culpo, vivimos hacia fuera, hacia el entrar y salir, hacia la compañía autoimpuesta. Qué miedo da quedarse sin plan, sin compañía... En soledad. Qué pereza sentarse con uno mismo a ver qué me cuento, ¿no? Qué pánico descubrir que sin el bombardeo exterior, tenemos más bien poco dentro. Tiemblas como un flan al verte sin recursos para cubrir el vacío que sientes, ese que grita silenciosamente ser atendido y comprendido. Da vértigo caer en la cuenta de que no sabes estar solo, no sabes estar contigo, qué fastidio hacerme compañía. No poder acudir a mis tiritas favoritas: deporte, consumir hasta no poder más (comida, bebida), perder mi propio control, cualquier cosa que calme el dolor. Es como un castigo que decía: "vete a tu cuarto a pensar"... ¿Castigo? ... ¿O regalo?

Para mi, sin duda, regalo. La soledad (sana) autoimpuesta es liberación. Es calidad de tiempo para mi, es bálsamo calmante al ruido externo. Es auto y reconocimiento, es paz necesaria y un kitkat para el alma. Apagar el motor, qué siento, quién soy yo. Vivimos acelerados, recalentados, ocupados en obligaciones y obligados a no conocernos... A no ser, porque no queremos, porque necesitamos distraernos de nosotros mismos. Necesitamos identificarnos con lo externo, cuando eso se va acabar yendo, agotando. Preferimos conocer el exterior y obviar lo que siempre va a permanecer... Nuestro interior. Nosotros. Tu tú, mi yo. Es lo fácil, es lo cómodo. Abrir la ventana y ver qué hay dentro da pereza, pero saber ordenarse por dentro es lo único que nos lleva hacia lo que realmente buscamos: ser felices. Ser feliz no está ahí fuera, está aquí dentro.

stayfr-sh:  Believe In Yourself

domingo, 1 de marzo de 2020

Soulmates

Quien te quiere, te cuida, te valora y te ve. Aprecia tu gama de colores, desde los grises a los tonos más brillantes, les gustan y se queda. Con viento y marea.

Es el mensaje con las palabras adecuadas en el momento preciso, la cerveza más fría y el café que te despierta el corazón... El que a veces parece que se duerme, y se empeña en recordarte que no. No está dormido, está cansado, y sigue a tu lado. Ve cómo te caes, te levantas y avanzas, sonríe y te llena los días que no está de esperanza.

Es contar minutos, días, semanas y meses para volver a verte. Coger aviones, trenes o llamar a la puerta de tu casa. A pocos metros, por suerte, de la mía.

Es el cuidado, el mimo y el esfuerzo innecesario de cuidar lo que fluye de forma natural. Es tu AMISTAD. La honestidad en cuerpo y el detalle en verbo, la emoción en acción y la locura a tiempo.

Es la generosidad de darte sin esperar la vuelta, la sonrisa más abierta y la risa más contagiosa. Hospitalidad desmedida y valentía sin límite: predicando siempre con tu ejemplo. Exterminadora de los "no puedo" y creadora del momento, siempre de la mano del esfuerzo. Porque lo que tienes es por ti, por tu empeño en vivir como quieres y luchar por ello.

Como, bien, te dije esta mañana: si hay algo bueno, es tenerte como amiga. Porque no tengo duda (y muchas pruebas) de que estamos hechas del mismo material. No se qué he hecho tan bien para ganarte en la Lotería de la vida... Porque si por alguien apuesto es por ti, y todo lo que llevas dentro.


Sergio Larrain: Fishermen's daughters in the village of Los Horcones, Chile, 1956

miércoles, 5 de febrero de 2020

La buena cocina



Cuando probaba la tortilla de mi abuela o sus croquetas, no solo tocaba el cielo de manera objetiva, sino que me preguntaba cuándo encontraría yo el punto que ella le daba a su (bendita) comida, porque su salmorejo era de otro mundo. Cuando en casa hay arroz con leche de mi madre tengo que ser rápida, porque vuela. He intentado, Dios sabe cuántas veces, hacerlo como ella: he seguido la receta al pie de la letra, incluso me ha faltado echarle agua bendita... Pero no hay manera. Y es que está, no científicamente, demostrado que el puntito secreto es el cariño. Cuando hay amor de por medio, se pone intención y atención. Se cocina a fuego lento, siguiendo o no una receta o guión, no hay prisa por el resultado... Buscas el buen sabor. No hay mejor sensación que acabar de comer con el paladar contento y el corazón lleno: "aquí repito y vuelvo yo". Así es como deberíamos pasar por la vida de quienes tocamos, como la buena cocina, como un buen plato de croquetas de jamón... O de morcilla.


martes, 21 de enero de 2020

Siberia


Es invierno cuando lo pienso, acomodo lo que tengo vivido y lo es cuando no quiero lo que siento. Algo se congela cuando más intento detenerlo y es que me cuesta creerlo, qué es esto. Cuando solo noto el hielo en la sien en un lugar cerrado, un latido un poco desgastado, sordo, apagado. La nota rota anunciada por una intuición por ti misma silenciada. Que no permitirías más, que has vuelto a callar por intentar todo una vez más. Por no querer fallar, perder, y decepcionar. Subir el fuego y darte cuenta de que apenas queda gas, la impotencia de ver cómo sin quererlo has llegado hasta aquí... A tu Siberia particular.


viernes, 13 de diciembre de 2019

What is life trying to teach me right now?

Qué rara la pausa de quien espera, de quien sólo oye el zumbido del silencio y nota una, sorda, queja. Constante, afilada, rota de merodear en cada esquina del cuerpo.

No tengo tiempo, eso digo, eso me creo, eso tiro. Segundos al basurero de la indecisión, de no saber lo que si.. Y ya tampoco lo que no.

Sentir la velocidad de vidas ajenas aceleradas en el sillón estático de lo que, te dicen, es tu casa. Donde no sientes ser y no quieres estar. A dónde vas, dónde  paras cuando solo quieres dar gas a cada idea, sin ser juzgada, sin que nadie la vea... Porque todos saben hablar... Pero pocos saben como suena el tictac de un  reloj que es difícil arreglar.

Tiempo, de nuevo, y nada más.

hands Photo by Raffaele Montepaone

martes, 3 de diciembre de 2019

Champion of the world

Ayer algo me hizo click. Como cuando das un buen portazo o cae la bomba atómica del siglo.

Que por qué, dirás. Bien, me acordé de mi adorado Justin Timberlake y decidí, o más bien mi no cuenta premium de Spotify, poner en aleatorio su discografía. Pasadas ya algunas canciones, comenzó a sonar " Tunnel vision". No es tanto lo que dice sino su título, que viene a ser hablando el plata: el encajonamiento, visual o mental dependiendo de lo que una se plantee. El no saber ver, con ningún tipo de visión, qué tenemos delante, qué hacer, ofuscamiento y borreguismo del pensamiento. Un bucle, quizás.

Ahí estaba yo, mirando una vez más la pantalla rota de mi teléfono con los ojos clavados en el título de la canción. Y es que cuánto tiempo llevo sintiéndome así. No podría decir. Con todo y todos. Inmediatamente me vino a la cabeza: "shift your vision". Así, ya, tan fácil? Ajustar solo? Pues si.

Actitud. Es lo único que necesitamos. Lo demás viene rodado, dado. Lo que viene conviene, pero también es necesario saber cómo recibirlo y tomarlo, y eso solo nos lo da la actitud que decidamos tener. Porque si, es lo único que podemos controlar cuando parece que las cosas se complican. No elegimos tener miopía, pero venden gafas. Y bonitas.

Es por eso que me he cansado, he llegado a mi propio límite. Ya pueden volar balazos ahí fuera que aquí dentro solo me quedan cosas buenas: sople el viento que sople, "shift your vision" y ajusta las velas.


lunes, 14 de octubre de 2019

XIX

Lo inesperado, el mejor regalo. Sea lección o un golpe de suerte. Y es que últimamente la balanza se inclina a mi favor cada vez que me haces reír. Así de simple es ser feliz.

Como cuando tu coche para en mi semáforo un rato de más por culpa de mi miopía. O ver aparecer tu número en mi pantalla para oír un: "hola como estás" rápido en horario(s) de trabajo. La intensidad de lo breve, contigo siempre bueno. El cuidar el detalle, un momento, aunque sea un instante. Estirar las horas como un chicle, poner a prueba mi rigidez y que ganes todos los puntos en cualquier competición. Porque vas ganando, y yo perdiendo en miedos. Has puesto el stop a las dudas y me has llenado los días de realidad, rebobinando la ilusión y avanzando las ganas de seguir hacia adelante. Ni más rápido ni más lento, pero contigo.

Ser mejor en todos los sentidos, devolverle la chispa a la rutina, cuidarme estando o no, traer de vuelta lo que daba por perdido. Derretir mi Siberia emocional y ser soplo de aire fresquito en una terraza gaditana, eso has conseguido. Sonrisa a sonrisa, palabra tras palabra (de esas que nunca te faltan, porque cómo cascas), gesto a gesto. Porque a quién se le ocurre 3h de ida y 3h de vuelta para no echar de menos unas horas. O marear la perdiz para subir a las Ermitas a ver una lluvia (fallida) de estrellas, si yo hubiera ido aunque ni quisiera.. Mover Roma y Santiago para arañar el tiempo que se pueda: "anda quédate un poquito más, cinco minutos". Retar a pulmón y pierna en la sierra y de carreras, porque nadie jamás me defendió tan bien de un puma salvaje. No puedo decir lo mismo de las ramas, porque aún me oyes chillar... Verdad? Pues coge aire, porque aún me queda mucho por chinchar.

Pateos, rutas y caminos. Pasarnos de cerveza y reirnos hasta que duela, tan simple y tan real. Chincharte y devolvérmelo por siete, en vaso: con agua y fría, que no se me olvida... Porque fueron cuatro. Ir andando y que busques mi mano, me río y pienso: "aún no me lo creo". Conducir y tocarte el pelo... Si es que estás (venga, ríete) muy rico! Que me muero! Tengo tantas fotografías mentales contigo que casi voy perdiendo la cuenta, pero no la memoria. Películas que quedan en intento por no desperdiciar ni un segundo del tiempo que he arañado contigo. Planes a medio hacer, viajes en proyecto: "vamos a ir...", "te subes y te llevo...", "tenemos que comer aquí". Aquí y donde quieras, nos comemos a Bambi... O la carta entera. Porque de no tener boca, revientas: por no hablar y por comer(nos) de más... Como te gusta lo que te encanta(o). Y a mi me encantas tú, declaración de intenciones (juro que son buenas) y de guerra.

Que seas como yo pero no, tan parecidos que a veces me asusta. Demasiada casualidad... Pero cuánto me gustas. Más que el helado de turrón, que no es poco. Porque tampoco lo es tu cabeza, siempre tramando algo, pensando en cómo mejorar todo lo que tocas, desafío y competición constante contra ti mismo para poner tu granito de arena. En lo que sea y con quien sea. Con todos y para todos, compartes tu tiempo e ideas: te abres y te das. Qué barbaridad, me dejas la cabeza, los sentimientos y la vida patas arriba, porque no lo voy a negar... Me encanta tu bondad, la pasta que estás hecho y del material con el que quieres fabricar tus sueños: el esfuerzo. Que no paras, que parece que no te cansas, Superman. Y cómo me encanta, rebosas energía por los cuatro costados. Yo que había echado la persiana y llegas deslumbrando.

Me estás rompiendo las paredes, y es que esto es tan bueno que no ha habido remedio... Te he tenido que dejar entrar, porque no me perdonaría no haberlo hecho... Y ahora que te tengo (bueno, en préstamo como siempre te digo) quédate un ratito más para hacer juntos lo que mejor se nos da, reírnos. Porque aquí o en Pekín... Si tú quieres que funcione, no te preocupes, que tenemos material porque ganas me sobran.

Tienes

Tienes la sonrisa, las ganas y los dientes más bonitos del mundo.
La fuerza y energía de un terremoto,
La alegría en cada célula viva de tu cuerpo,
La vida llena de carcajadas y la mente de planes, conmigo.

La palabra exacta y el abrazo perfecto,
Manos suaves y oídos atentos,
La no suerte de superarte a ti mismo...
...Porque quisiste, quieres y querrás seguir fiel a ti, a tu plan.
Diferente a todos los demás.

No tengo miedo, no me canso, no dudo de que si podemos. Guardo cada papel doblado con tu facilidad y mi incredulidad como un mini recuerdo, cómo eres, también, bueno en eso? Es fácil querer quedarme contigo: has apagado el incendio, el fuego. Completado el vacío previo, suavizado mis aristas y has pulido mi risa. Has tirado muros y creado vías y carreteras, así que más vale que me creas: lejos o cerca, contigo (siempre) la vida es mucho más bonita.

Date idea: drive somewhere dark and watch the stars

martes, 8 de octubre de 2019

No es personal


La forma en que ocupo y desocupo las horas, cuando salgo y cuando entro. Te preocupas y preguntas, lo siento, no es mi objetivo.

Sigo el ritmo de quien no quiere parar, ni si quiera a pensar. Dinamita de la tranquilidad, cómo voy a ser capaz de detenerme, si no puedo ni quiero y ni me lo planteo. Eso implica empezar a ver agujeros tapados de miedo. A qué, a ver. Déjame pensar. No, no, quita, deja, eso se queda aquí, en el hueco de lo reprimido, cubierto de polvo y hollín.

Y resoplas. Esto algún día explota, lo sé, murmullo cubriéndolo todo con una sábana. Porque no hay mayor disfunción que la que uno mismo elige al no ver lo evidente. La ceguera de mi presente, la que dejo para mi yo de después.

Sigo algo ausente.

Cómo vuelvo a aquí sin que la sombra cobre vida mañana y me salpique en la cara. Y te rapte a ti, ingenua y descarada, que rompes puertas y escalas murallas. Cómo te atreves a venir a inundarlo todo con ideas y carcajadas. Arañas el tiempo como quieres, me fuerzo y caigo de lleno, qué estás haciendo... Creo que me tienes.

No pretendo mentirte, aquí dentro sigue habiendo trabajo pendiente. Paciente espera a que detenga el contador y decida meterme dentro: dejar de cubrir con capas y horarios lo que a veces aún temo. Porque hay veces que todavía arde, y me quemo.


Finest MAN MAN Vrouwen Autos Sjiek -8

jueves, 3 de octubre de 2019

S.B.

"El zenit de la libertad es la insumisión a la propia libertad, y

libremente decirte que...

te pertenezco."


Romy Schneider et Alain Delon dans leur maison à Tancrou en 1959

Santiago Balmes, Canción de Bruma

jueves, 26 de septiembre de 2019

Cosas que 2019 me dejó


  1. - Risas, muchas e intensas
  2. - Ganas de seguir, ir a por más
  3. - Superación
  4. - Las personas que tienen que estar
  5. - Las que se QUIEREN quedar
  6. - Amigos de toda la vida, tesoro incalculable
  7. - Amigos nuevos, bienvenidos
  8. - Despedidas con un billete de ida, nos volveremos a ver
  9. - A no regresar, no volver
  10. - Cenas y comidas llenas de luz
  11. - Cansancio
  12. - Correr más y mejor, muchas más flexiones
  13. - La mente más abierta y el corazón más lleno, a veces
  14. - Pérdida de la orientación y objetivos
  15. - Ansiedad
  16. - Personas que hacen lo que aman y aman lo que hacen
  17. - Varios vuelos, muchos trenes, coches y autobuses
  18. - La certificación de mi bilingüismo en inglés... YES
  19. - Los límites superados y reestablecidos
  20. - Diciendo no
  21. - Diciendo si
  22. - Estoica
  23. - Sabiendo que tú no eres yo y yo no soy tú
  24. - Dolores de cabeza y preguntas
  25. - Respuestas
  26. - Un trabajo maravilloso y un proyecto ambicioso
  27. - Nuevas puertas y direcciones
  28. - Nuevos gustos
  29. - Una guitarra nueva
  30. - Un verano demasiado guay
  31. - Cambios de planes
  32. - Redescubrir a mi familia
  33. - Vulnerable
  34. - Con la puerta abierta y el filtro puesto
  35. - Inclusiva y menos exclusiva
  36. - Sin dudas de que los kilómetros son solo números
  37. - Con la seguridad de el que quiere, no siempre puede. Pero lo intenta.
  38. - Contenta
  39. - Satisfecha
  40. - Con heridas, moratones y cortes
  41. - Soñando
  42. - Mi maravillosa feria de Sevilla
  43. - Claro quienes importan y aportan
  44. - Dolor de cuello y de boca de estómago
  45. - Compañerismo
  46. - Colgada a más de 1500 metros en el Pirineo Francés
  47. - Callos en las manos y cuádriceps cargados
  48. - Kilómetros a la espalda
  49. - Ojos nuevos, los de dentro
  50. - Palabras bien pensadas, no escopeteadas a prisa para decir "lo siento"
  51. - Más "lo siento"
  52. - Sintiendo más
  53. - Poniendo cortafuegos y límites sanos


Pero sobre todo 2019 se está yendo dejándome claro quién soy, cómo estoy y cómo puedo cambiarlo si lo necesito. 2019 me deja ganar la, a veces, incansable guerra contra una misma. Me deja ondear la bandera blanca, parar el ruido y ceder el paso a lo que los próximos meses me lancen al ring.

sábado, 21 de septiembre de 2019

Bienvenida a Ashmir

Era una tarde de esas en las que en septiembre, por raro que parezca, empezaba a refrescar. Podía intuir desde la ventana de la celda el contorno de las dunas del desierto de Ashmir, cómo te hubiera gustado verlas, aunque en otra circunstancia, como cuando solías traerme a comprar camellos. Eso quedó atrás, me cuesta recordarlo, esto parece una pesadilla, pero es... Tan real. Haberme ido de mi ciudad sin saber cuándo voy a volver parecía impensable, y es que cómo puede cambiar el panorama en tan poco tiempo...

Bueno, me presento. Mi nombre es Baasmina, que en árabe significa "sonriente", literalmente. Algo irónico dadas las circunstancias. Tengo 25 años y mi vida ha dado un giro de 360 grados de la noche a la mañana. Soy originaria de Mahtablak, donde mi familia gobernaba hasta hace 24 horas, antes de que fueran fusilados y vejados por los rebeldes de la región en la que me encuentro, Ashmir. He sido secuestrada por el cabecilla de los insurgentes, Haid, y a mi cabeza se le ha puesto un precio. Tras pasar la noche intentando ser protegida por los aliados de mi familia, Haid logró raptar a tres de mis hermanos y a mi. No se dónde se encuentran, estoy aislada por completo en una celda casi subterránea y apenas puedo andar, me cuesta mover las piernas.

Parece que alguien baja las escaleras, acabo de oír cómo se cerraba un portón metálico. Una pisada, dos, tres... Catorce, quince... Cuarenta y siete... ¿Cómo de profundo es esto?

-¿Estás loco? Tenemos que hacerlo, sólo nos va a dar problemas- Problemas quién... ¿A quién?

- ¿No has oído mis órdenes? Se quedará aquí hasta que recupere la consciencia, tendrá información que soltar. A estas aimraas que trabajan en el palacio se les convence a golpe de cuchillo- Espera, aimraa... No sabía quién era yo, vaya para ser jefe de toda una revolución no estaba muy al día, me estaba confundiendo con una sirvienta de la corte. Un punto a mi favor.

- Haid, tu padre lo intentó hace varias décadas, antes de tenerte a ti... Y ya sabes cómo acabó.

- ¿Qué estás insinuando, Ishaq?

- No puedes permitirte el lujo de tratar con mujeres, ni para obtener información. Se te ha educado para liderar la reconquista y devolver a Ashmir lo que le pertenece, no pierdas el tiempo con simples sirvientas que adulan al enemigo. Y mucho menos tener hijos con ellas.

De repente, se oyó un ruido enorme. Conseguí vislumbrar la figura de Ishaq sobre el suelo, Hadid había tumbado a ese gigante de un solo golpe, qué no podría hacer conmigo.

- Así la próxima vez, te lo piensas antes de faltar a la memoria de mis padres o de darme consejos que no necesito.

Se un mirón

Confundes la armadura con la guerra, la bala con la herida y lo oscuro con el final. Aprende a mirar.

Comprar con tener; tener con ser feliz y aun así... No se. Sé.

Exceso con productividad, abundancia con posesión y mirar con atención. De verdad, que no.

Es el lapsus mental de la comprensión en el día a día, la confusión de lo que es y lo que no. No saber decantar el core de la realidad: no ves el mensaje que te llega, el regalo de la verdad. Qué hay detrás. Qué lees entre líneas, ¿no te lo vas a preguntar? Es tan fácil quedarnos en lo superficial, lo simple, la comodidad vítrea. Dejar las cortinas corridas y no ir más allá... Lo que la gente se pierde. Hoy casi nadie me muerde la curiosidad, prefieren recorrer las calles llenas de lo que saben y no las estrechas que dan que pensar. Perderte por lo nuevo, lo difícil, lleno de huecos, vacíos y ecos. Un lienzo en el que poder equivocarte, rectificar y marearte. Que de esto va el guión, de buscar un significado, darle un sentido... De ir más allá de lo que crees que has vivido, de evitar quedarte en la superficie... De atreverse a ser mirón.

Curiosity - photo by Monica Bindslev

martes, 17 de septiembre de 2019

Cuídate primero


Nadie va a poderte dar lo que depende de ti, jamás. Cuántas horas de sufrimiento inútil puedes ahorrar, porque en cuestión de valor, lo segundo más importante es en qué invertimos el tiempo. A día de hoy puedo asegurar que utilizarlo en uno mismo es el mejor favor que te puedes hacer: sé la persona que te hubiera gustado encontrar cuando más lo necesitaste, no te dejes en pendiente, en visto, no retrases lo que te quita el sueño... Haz un plan. El autocuidado no es solo hacerte un café, agarrar una manta y silenciar el mundo un momento. Autocuidado es poner sanos límites y salir de la casilla de inicio: pon esa alarma, comprate esas deportivas (y úsalas, por favor); pide esa cita con el dentista (oh, vaya); apúntate a ese curso; di si, o planta un no... Vete de la (tan mascada) zona de confort... Te va a costar, pero nada que merezca la pena va a caer del cielo, como una vez me dijeron: "quien quiera peces, que se moje el culo"... Y yo estoy hasta el cuello.

TONIGHT | TheyAllHateUs

jueves, 12 de septiembre de 2019

Si me dicen de volver, vuelvo!

Prometo que es la primera vez que tengo miedo a que acabe el verano. Y es que es bastante contradictorio cuando hace apenas unas horas escribía cuanto me gusta ver caer las hojas. Pero es así, una no decide lo que le revuelve las ideas. Ni las ideas ni las ganas.

Hace unas horas ya abría el correo para descargar un pdf que en junio me dijo un, de momento, no. 250 preguntas directas al abismo de la pereza y la desgana. Hola listas, adiós playas con vistas. Ay. Que no es tan malo, lo sé. Que es lo que cuesta un sueño, pues también, y también lo haré. Eso lo sabemos aquí y en Pekín. Pero mejor por allí que delante de no se cuantas horas entre libros. C'est la vie.

Tengo ese no se qué sabor de boca de cuando algo está demasiado rico y quieres más, y es que como (mal) adivinaba, pensé que serían otros tres meses de calor que pasarían sin pena ni gloria. JÁ. Llegamos (y si, en plural, porque eramos varias: mi ansiedad, la tirsteza y yo) a final de junio a medio gas, casi vacías. Toda perspectiva de entusiasmo y vitalidad estaban en cola, porque por delante seguía una mudanza y vuelta a casa en forma de montaña. Como el Teide de alta, que ahí es ná. Eso y que al andar por dentro sonaran cristales, no hace falta adivinar el por qué si retrocedemos en entradas del blog. O despiertas o te la pegas(n), o lo agarras o el verano se te escapa, o haces de la sombra luz o te quedas a oscuras. Fueron horas de no tengo ganas pero debo, no quiero pero tengo que, de oye pues no está tan mal, venga lo vamos a intentar. Sal más, oblígate, reconoce la ciudad. Vale, estamos en ruta, ¿qué más? No esperaba sorpresas, ni sal en la mesa, pero ahí estaba yo: como he dicho a mediogas, sentada oyendo a Marta y Sofía charlar. Bueno, vamos a salir, total, nada puede salir mal y si se despierta ansiedad podemos volver a casa. JÁ. Con la cabeza en otra parte e intentando encajarme, aparece (porque no encuentro un verbo más correcto en castellano). Torbellino y revoltijo de palabras apretadas en un "bueno, es que llego tarde, pero cuéntame, ¿¿¿¡¡¡qué tal todo!!!?" y lo demás es historia, historia en construcción. Menuda sacudida de planes, yo que llegué sin querer quedarme, puede que esto empiece a gustarme: que tan mal no está el calor, la playa de siempre pinta mejor y las cervezas en la breña se tiñen del color  que tu quieras. Desastre de lluvia de estrellas, planes por hacer, aviones a Cardiff, trenes a Cádiz y coches al Norte. Que no, no ha sido tan terrible, HA SIDO MEJOR!!!!!!! Que si me dicen de volver, vuelvo, te lo digo yo! 

Por eso, es la primera vez en tanto tiempo que voy a echar de menos las siestas largas, las noches cortas, que el tiempo pase rápido y lento a la vez, el veros sin necesitar un por qué: ni hora, ni fechas, sin plan, ni intención de hacerlo. El dolce far niente del que hablaba en 2010, la sal en la piel y la arena en mis pies. Si algo me llevo de ESTE verano, son todas las cosas que he vivido: las que me hacen más yo, las que me hacen estar más conmigo.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

J.Mayer




Been way too safe inside my bubble, oh
Take me out and keep me up all night
Let me live on the wilder side of life



So come on over and wake me up
Put some of your tequila in my coffee cup



LuckyStrike

Quienes me conocen saben que soy más de otoño que de verano, que el final de agosto y el principio de septiembre me sacan la sonrisa sin poder evitarlo. Es mi año nuevo, el punto de inflexión, estrenar mi propio reloj. Guardar la crema solar y sacar los vaqueros largos, salir a correr por las tardes sin tener que madrugar, echar mano de rebecas y sábana para dormir. Y es que el principio del casi otoño trae cambios de la mano, inevitables y agradables.

Este año mi rutina no es la de siempre. Ya no hay barra libre de maletas ni viaje a Sevilla. No hay redecoración de una segunda casa, ni colchón en el que saltar de una segunda habitación. Atrás queda la casa palasio, el minibar de posguerra y mi lugar favorito: el balcón. No puedo contar la de veces que me he ido a asomar para dejar de escuchar(me), ni cuántas horas le he dado a las cuerdas de Jimena a media luz. Los arroces, cumpleaños, fines de semanas, cuántas voces: AQUÍ NO ANA(s). Música a deshoras, vecinos que se convierten en padres, brasero por las tardes y arreglar todo lo que tenemos en contra. Todos lo sabemos, es la casa desastre, la casa patera, aquí cabe quien quiera: vente si vuelas, vente el finde, vente aquí toda la vida. El vino convida: barbadillo, tinto malo, trecelunas o rosado. Cervezas rubias y negras siempre en la nevera. También licor del chino, de ese de canela... A lo mejor te atreves y lo pruebas. Entradas y salidas, Alameda, Río, Centro, pa alegrarnos un poco la vida... Que con tanto libro una se marea. Pero con lo que me quedo y más echo de menos es la compañía, siempre mi favorita. Las que le ponen el puntito a cada semana, mes, día. Las que a cada problema le ponen solución. La suerte me tiene manía, porque con personas tan buenas... Cómo no echar de menos Sevilla.

Plaza de España Sevilla, Spain

jueves, 5 de septiembre de 2019

CHEERS

Por lo que no esperas y te sorprende. Por los "hola" que se continúan de un "vamos a vernos" y nos vemos. Por el Lusteau y las estrellas, las cervezas y la arena. Por el miedo: a ser descubierto y al posible adiós, que para mi... Eso no, te lo digo yo. Por la incertidumbre, lo que saldrá, qué mas da, qué se yo y qué tienes tú. La sal en la mesa y la chispa del verano, pero aquí no nos quedamos: a toda mecha y despacio, no tengo tiempo ni espacio. A la mierda, y con perdón, el reloj, la prisa, el contador... Aquí manda solo una voz: la que pones tú y la que pongo yo.

✧уσυ αяє му ѕυиѕнιиє му σиℓу ѕυиѕнιиє уσυ мαкє мє нαρρу ωнєи ѕкιєѕ αяє gяαу✧ ✧ριитєяєѕт•ℓуи∂ѕєу @иσтуσυяѕωєєтнєαят✧

martes, 27 de agosto de 2019

MICADI

Mi Cádiz, mi sol, mi sal

No me falla, siempre sonríe, nunca me falta. La tarde, la noche o mis mañanas, corriendo cerca de la playa. La alegría de vivir estando aquí. El color acero a las ocho y el caribe a las nueve, sus atardeceres. Rosas, morados, azules... Multicolores. Poniente o levante, neblina y solanera, nunca lo que te esperas. La sorpresa constante, la seguridad de que aquí casi todo me vale. Catorce noches, cinco cañones y apenas un coche: de Puerta Tierra pa dentro y hasta El Puerto. Aquí mi reloj se rompe, WhatsApp apenas responde: muros gruesos y aire fresco los culpables. No me señalen, no pongo excusa, aquí solo vivo y a veces... También escribo.


martes, 20 de agosto de 2019

Here's to those kind of summers

Fresh summer breeze, that's the feeling we all get when you come arround

Just like when the storm, has just been gone

Stunning Underwater and Ocean Photography by Benjamin T. Ono #photography #underwater #ocean #instagram

lunes, 19 de agosto de 2019

R

Una carcajada seguida de dos ojos achinados brillantes deseando saber más. Una tirita en la rodilla, después de alguna que otra caída y el pelo naranja alborotado. De dónde lo habrás sacado. La alegría constante y el abrazo permanente, siempre a nuestro lado. Nunca te importó el momento ni el lugar para sacar a bailar a tu espontaneidad, tu originalidad. Medina Azahara y cómo adorabas tocar.

Siempre como referente de pura bondad, tesón, cariño e inteligencia... Llegas demasiado pronto donde algún día al resto nos va a tocar. No se dónde mirar para encontrarte, pequeño gran desastre... No nos has dejado vacío que rellenar, sino la certeza de que si: se puede querer de forma incondicional.

Wheat Field Sunset | Dave Renner, Denver

Pyrenées

Ahorita voy, ahorita voy

Ahorita vengo

Ahorita voy, ahorita llego.


Me van a faltar palabras durante mucho tiempo para poner en orden todo lo que he sentido estos últimos cinco días perdida casi sin cobertura en los Pirineos. La magia existe, la sonrisa llama a la puerta y se queda. Recuperar la fe en las personas es posible, y comer de latas no está tan mal. Chapurrear francés con desconocidos y reformular el castellano para conocernos mejor es la clave de una buena convivencia. Montar y desmontar el campamento en un abrir y cerrar de ojos, escalar a casi 2000m de altura, caminar 20km diarios... Y coronar el día con una cerveza, para terminar durmiendo rendida en el suelo, en el saco de dormir. Olvidar el peso, el exceso, y empezar a simplificarlo todo de forma automática, medicina necesaria. Repetiría cada segundo colgada de un disipador y un arnés, cada roce en las manos y dolor de pies... Volvería a querer decir que si sin pensármelo, a confiar ciegamente, a compartir, a dudar y frustrarme. Volvería, si, y para quedarme.

Guide to where to camp in zion national park only on this page

lunes, 12 de agosto de 2019

Été


Súmate una cerveza, unos boquerones en vinagre y un vermut.

Resta cansancio, horas de sueño y tiempo perdido.

Elimina lo que pudo haber sido

Multiplícate tú

Photographers | Giant Artists


Corre, el verano vuela, el tiempo quema y los planes se congelan.

Aprovecha las noches: tengas o no estrellas...

Porque si, también aparecen, también llegan

Y alguna si quieres, se queda.



Pídete un deseo, el que sea...

Aquí todo es posible, solo si pones de tu parte...

Sobre todo si lo intentas.


Imagine

miércoles, 7 de agosto de 2019

Sailing

Creí que estando tan oscuro no iba a salir el sol, pero qué ingenua... Porque la noche es más oscura justo antes del amanecer, justo antes de crecer, de ver los tallos de bambú.

La sal en la herida escuece, pero cura. La caída duele, pero la fractura consolida. La piel se rasga, pero cicatriza, y es que no hay necesidad más salvaje que la de crecer desde la incomodidad. Como si hubiese otra manera. Ningún cambio de etapa nos pilla acelerados, es como ver la nube de tormenta desde el barco. Ay mamá, la que se me viene encima. Y llevas razón, nadie sale de una tormenta siendo el mismo que cuando entró... Ni puede ni debe quererlo... Porque lo que tiene lugar, también tiene derecho a estar pasando.

Lo que se me había olvidado es que aunque el barco quede destrozado, puedes reconstruirlo de nuevo. Desde casi cero. La oportunidad de reinventarte es el regalo escondido que deja un tsunami. Y acabo de comprar medio LeroyMerlín, porque si tengo más ganas... Exploto.

Travel around the world! Travel by the sea! Go with the waves! 🌊 #travel #traveling #sea #explore #world

martes, 30 de julio de 2019

M de maleta

Lo nuevo, caótico, emocionante

Aprender, dudar, confiar.

Los nervios, el sueño, los viajes.

Montañas, mesetas, el mar.

El que para mí ya no va en mayúscula, no más.

Coche, carretera y un bar

Mapas, libretas y paisajes.

Pascal, mi cámara, las ganas de volar.

Espera, la vida, un instante

La libertad.


#modernoutdoors: Outstanding Landscape Photography by Frederik Opdeweegh #photography #adventure #landscape #instatravel #modernoutdoors

jueves, 25 de julio de 2019

Futuro alguien...

No soy nadie para juzgar, pero todo para ayudar,

Nadie a quien hacer perder el tiempo, pero si para cocinar a fuego lento.

Llévame(nos) a donde estando vestida me sienta más desnuda que nunca, y sin miedo.

Dime que si, que puedo, que te creo.

Cuéntame qué hay por ahí dentro, dónde dejas las ideas reposar, dónde paras a repostar.

Qué te hace perder el sueño y bajar a tu propio infierno,

Cómo engranas cada deseo y lo conviertes en algo tangible.

Enseñame la vida, pero sobre todo...

La verdad.

❤Stay gold always ❤