Cuando lo que te rodea asfixia, lo que pisas quema y quieres cambiar constantemente todo lo que ves. Huir, escapar, salir de aquí. Sin mirar, sin parar, dándote gas. Cuando tienes la mente en otro lugar y tu cuerpo es jaula. Porque ya ni las palabras. Ni siquiera Bala quiere correr, qué le pasa. Ni tu casa es casa ni la guitarra amansa. Porque la (tu) gente cambia, y tú si pero no. Quieta, estática.
Me asusta que nada importe
Me sorprende mi indiferencia, conozco esta poca paciencia
Me da igual estar perdiendo Norte
Necesito Sur, planes, vida.
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