jueves, 18 de julio de 2019

FELICIDAD

No se cuántas veces más escribiré sobre mis amigos. Aproximadamente unas infinitas más, porque no hay lugar más bonito en el que estar. Lugar para llegar, estar, quedarte y ser, sentir y compartir: lo malo y lo bueno.

Pero es que lo de hoy no tiene nombre. Bueno, lo de hoy o más bien lo de estos seis primeros meses de 2019. A todo el mundo nos gusta conseguir lo que nos proponemos, ponerle la bandera a la cima y comernos el fruto, pero si hay algo que disfrute más aún es ver lograrlo a los que me importan. Es verdad que este año, para mi, no está siendo especialmente fácil... Pero la felicidad de mis amigos es sin duda el antídoto para la decepción y la alegría diaria. Poder compartir cada buena noticia y sentirla como algo propio no tiene con qué compararse, poder sentir el escalofrío cuando te sueltan un "Tengo mi plaza del MIR", "me caso!!!!" o "Tengo plaza en esta convocatoria!!!!" es algo que todos deberíamos experimentar alguna vez en la vida. Es como si una parte de ti recibiera también, porque les has visto disfrutar, reír, preocuparse; les has escuchado, aconsejado y abrazado cuando ha sido necesario... Todo para llegar a donde ahora están, a donde ellos querían... Verlos tocar la felicidad.

trata

No hay sitio en el que más me guste estar.

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