Es tan duro tener lejos de tí lo que más quieres... Crees poder acostumbrarte pero de repente el mundo se para y se viene abajo. Quieres más, siempre más, lo quieres todo sin poder tener lo mínimo de lo que deseas. Pido un abrazo, uno tuyo, un momento y quedarme ahí respirándote, bebiendo tu sonrisa, sabiendo que tú también eres feliz. Nadie dijo que iba a ser fácil, muchas personas me advirtieron, y yo siempre he dicho lo mismo: me da igual, estás tú.
Se podría decir que tengo todo cuanto una persona de mi edad podría pedir: estudiar lo que te gusta, unos amigos geniales, una familia que me quiere... Pero daría lo que fuera por tenerte aunque sea a una hora de camino, y no a cinco. Por poderte ver todos los fines de semana aunque sea, y no uno o dos al mes. Por estar contigo cuando quiera y como quiera, despertarme a tu lado y oír los buenos días.
Nadie sabe qué soy capaz de hacer por tí.
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